¡Chitas la mala pata!
Me correspondió jugar con el maestro Patricio Fontecilla, el ejemplar profesor de niños y fiel a mis propósitos de jugar lo que más o menos domine, le respondí a su peón dama, con la defensa india del Rey, ya que estoy leyendo el libro excelente de Gufeld, pero lástima que me jugó el ataque de los cuatro peones, y ese sistema está al final del libro y por supuesto no llego hasta allí.
Bueno, quiso la Diosa Caissa que tuviera un tremendo tropiezo y he perdido la partida.
Es muy instructivo el error que cometí, para ver si dejo de hacerlo en el futuro. En realidad es algo como elemental. Cualquier avance de peón del lado del Rey hay que pensarlo muy bien, y espero que eso haga en el futuro.
1.- d4 Cf6 2. c4 g7 3. Cc3 Ag7 4. e4 d6 5. f4 (este es el sistema) c5 6. d5 0-0 7. Cf3 Ag4
8. Ae2 a6 9. 0-0 Cd7 10. a3 Dc7 11. Cg5 AxA 12. DxA h6 13. Cf3 Ch7 14. Ad7 f5??
Esta es la malísima jugada que hice y que significa la pédida de la partida, veinte jugadas más tarde, pero que el profesor aprovechó muy bien de inmediato. El peón g negro queda demasiado débil y no hay forma de defenderlo. 15 Ch4 Ad4+ (el jaque del picado) 16. Rh1 y ahora tranquilamente a explotar la debilidad del Rey negro, mientras la dama negra está lejos y sin posibilidad de defender al monarca 16...Tf6 17. Df3 (siento que vienen por mi) y para que seguir, cuando ya se ve la debacle.
Apareció Huaquín, y perdió con el joven Marcos Gonzalez, que parece que va puntero con Pobbio, que lo vi mejor en su partido con Alex Flores.
En el próximo enfrentaré con blancas a Huaquín y jugaré peón dama.
Allí les cuento.
